V's profileVilaPhotosBlogListsMore Tools Help

Blog


    October 22

    Crónica de un matrimonio a la venezolana

    Probablmente no haya evento más estresante que la planificación de una boda; de hecho está catalogada como tal por los psiquiatras, junto al divorcio y la muerte de un ser querido. Al menos en el divorcio no tienes que planificar una fiesta...
     
    Los dos jóvenes enamorados deciden unir sus vidas para siempre y, en el momento en el que la familia se entera nada volverá a ser normal, nunca más. Primero, la carrera por conseguir la iglesia y, sobre todo, el lugar de la fiesta. Ciertos sitios, como la Quintas Esmeralda y Monteverde están disponibles sólamente a partir de ENERO de 2008!!!!! ¿Saben todo lo que puede pasar entre ahora y enero de 2008? La pareja puede terminar, o pueden aprovechar para casarse y bautizar al primer retoño, o pueden irse del país, tantas cosas.... ¿por qué alguien querría planificar un matrimonio con año y medio de anticipación?
     
    Luego viene la bienintencionada madre de la novia que, desde que la chica tiene memoria, no ha parado de hablar de cómo su mamá no la dejó planificar nada para su boda, ni los invitados, ni los pasapalos, ni el vestido y, por lo tanto, hace el solemne juramento de que cuando su hija se case va a dejar "que ella escoja todo". Pues bien, al momento de anunciar el compromiso se olvida de tantos padecimientos y cuando la novia tímidamente sugiere que preferiría bomboncitos en vez de fondue de chocolate estalla tal discusión que hay que llamar a la OEA para que interceda y la paz vuelve a reinar, hasta que la novia osa hacer algún otro comentario.
     
    No faltan, por supuesto aquéllos que sin haberse casado aún saben todo lo que hay que hacer para tal celebración e inundan a la pareja con preguntas como ¿por qué van a tener cortejo?, ¿por qué hay crèpes?, ¿por qué el civil es dos meses antes?, ¿por qué no van a entregar recuerdos?... todas preguntas a las que se podría responder con "porque nos da la gana", pero los novios hacen gala de su (escasa) paciencia y responden amablemente que es porque así lo han deseado desde siempre (sonrisa diplomática Nº 5).
     
    A todas éstas, la pareja, que siempre se ha llevado decentemente bien, comienza a pelear por cosas que hacía tres meses ni sabían que eran asunto de discusión. Temas como la altura del salón de fiestas (si no es muy alto, las jirafas invitadas podrían sentirse incómodas), el carro en el que estarán 20 minutos tras la ceremonia y del que seguramente nadie (ni ellos mismos) se recordará al día siguiente, los sombreros del cotillón (de eso sí se acordarán y Dios los libre de que el cotillón no alcance para todos), comienzan a hacerse más y más incómodos y los amigos de la pareja comienzan a preguntarse si la boda se llevará a cabo y deciden esperar un poco más para comprarse el atuendo para el gran día.
     
    Cuando faltan unos 6 meses para el día D, surje una crisis comparable sólo al 11 de abril, porque el Comité Organizador (cuyas presidenta y vicepresidenta son las madres de los novios) cae en cuenta de que todavía no se han elegido los colores de los manteles y de los centros de mesa y que aún no saben a qué hora se servirán las crèpes y el fondue de chocolate (sí, finalmente habrá fondue, a pesar de que la novia insiste en que el vestido podría manchársele mientras se sirva el manjar). Mientras todo esto pasa, la (¿afortunada?) pareja se dirige discretamente al salón de fiestas, preguntando si lo ya pagado puede ser reembolsado para irse a Las Vegas y casarse en una capillita 24 horas con Elvis Presley o Spock como único testigo. La respuesta, por supuesto, es negativa...
     
    En próximas entregas: Efectos secundarios de la organización del matrimonio: síndrome del colon irritable, migrañas, diversos trastornos psicologicos, entre otros.                             
                                          Propuesta para crear un grupo de apoyo para parejas en situaciones similares.
                                          Decisiones cruciales: ¿mesas redondas o cuadradas?, ¿servir sólo whiskey y vino?, ¿son socialmente aceptables otras bebidas alcohólicas?, ¿es realmente necesario que el fotográfo tome fotos de la novia vistiéndose?; impacto en la prima tercera que has visto 2 veces en tu vida y que vive al otro extremo del país al informarle que su tierna hija no es la elegida para llevar los anillos, ¿podrá ser recuperada la estabilidad familar después de este episodio?.
     
    HOY FALTAN 180 DÍAS PARA EL DÍA D, DURANTE ESTE TIEMPO EL BLOG CAMBIARÁ SU NOMBRE A CRÓNICAS DE UN MATRIMONIO A LA VENEZOLANA